viernes, 5 de septiembre de 2014

Mi Bella Dama [Capítulo 27]



FUERA DE LA OFICINA DE GONZALO

Flor: Si la ibas a seducir, ¡la hubiera seducido! ¿Por qué firmas un estúpido memorando si ni siquiera la ibas a seducir?



Gonzalo: ¡Flor!

Flor volvea a atrás y ve a Gonzalo yendo a ella. Ésta está muy extrañada.

EMPRESA SAN MIGUEL
OFICINA DE ISABELA

Isabela despierta, levanta su cabeza y ve el cojín del sofá.



Isabela (extrañado): ¿Quién puso esto aquí? ¿Qué hora es? (mira el reloj grande la oficina? ¿¡Qué!? ¿¡7 pm!? ¿Cómo no me despertaste?

Isabela mira adelante y ve a Luciano en el sofá dormido. Ella le sonríe tiernamente.



Isabela: (va a Luciano) Debes haber estado cansado (empieza a chasquear sus dedos) Despierta, despierta, despierta.

Luciano finalmente despierta, y cuando se iba a levantar, Isabela se resbala a él quedando su cara muy cerca de la de Luciano, ella está nuevamente sorprendida, sin embargo rápidamente se aleja de él extrañada y avergonzada.

Luciano: (levantándose del sofá) Lo siento. Te ví en mis ojos y cuando me iba a levantar, tú te resbalaste y...

Isabela: Está bien. Iba a despertarte de todos modos.

NOCHE
MINUTOS MÁS TARDE
RESTAURANTE DE COMIDAS RÁPIDAS

Flor y Gonzalo comián carne en un restaurante de comidas rápidas.



Flor: Gonzalo, Eso que te pedí, es un secreto de mi... De Luciano, ¿de acuerdo? (toma un poco vino seguidamente sin detenerse)

Gonzalo: Entiendo. Aunque me gustaría que bebieras más lento.

Flor: (deja de beber) ¡No te preocupes! Yo no me emborracho fácilmente.

De repente Isabela y Luciano entran al mismo lugar casualmente, pues como ya era tarde, Isabela tenía hambre. Gonzalo, quien está un poco más alejado de allí, los ve.

Gonzalo: (gritándoles) ¡Isabela! ¡Por aquí!



Flor los mira extrañada y molesta por Isabela. Ésta y Luciano se acercan.

Isabela: (a Flor) ¿Cómo es que te reuniste con mi Gonzalo? (se sienta y Luciano también)

Gonzalo: Bueno, ella vino a preguntarme algo.

Luciano: Flor, ¿tienes un problema?

Flor: ¿Problema? Sí, tengo un problema. Aflicciones y tribulaciones del trabajo (con ironía) Pero, ¿incluso princesas como la Directora Isabela vienen a lugares como éste?

Isabela (indiferente): ¿Una princesa no come carne? Me gusta mucho el samkyupsal, comida asiática con carne.

Isabela toma con la cuchara un poco de samkyupsal, cuando lo iba a masticar, lo siente muy caliente dejándolo caer en su vestido.

Isabela: ¡Ay! ¡está muy caliente!

Luciano con una servilleta recoge el pedazo de samkyupsal del vestido de Isabela. Flor reía a carcagadas.

Gonzalo: Mayordomo Castaño... ¿qué hacías antes de convertirte en un mayordomo?

Luciano (nervioso): Eh... Bueno, yo... ¿Y por qué tan de repente la pregunta?

Gonzalo: Sólo preguntaba... No es como que ser mayordomo, era un trabajo ordinario.

Luciano: Trabajé en la florería de la madre de Flor e hice un montón de cosas diferentes. Pensando en ello, creo que no hay nada especial (sonríe)

Isabela: ¿Nada en especial? ¡Dijiste que eras un bailarín profesional de salón de baile! Tu ropa brillante...

Luciano (apresurado): ¡Eso! ¡Sólo un pasatiempo! (Flor miraba curiosa por las mentiras de Luciano)

Gonzalo: ¿Bailarín profesional? ¡Entonces debes ser bueno para el baile!

Flor (ilusionada): ¡Por supuesto! ¡Mi Luciano es un buen bailarín! ¿Sabes lo popular que es mi Luciano con las damas? No importa a dónde vaya, es popular. Él es sentimental, escucha a las damas y es un buen bailarín (a Isabela) ¿Que no te gustaría de él?

Luciano: Flor, ¿qué te pasa? Tú... ¿Estás borracha?

Flor: No, yo sólo quería presumir de ti. (a Isabela) ¿Cómo es él? ¿No crees que mi Luciano es bueno contigo?

Isabela: ¿Qué?

Flor: Pero no puedes malinterpretar por que que es bueno contigo.

Isabela: ¿Por qué?

Flor: Por que mi Luciano es naturalmente bueno con todas las mujeres (mira a Isabela con malicia)

Luciano: Eso es suficiente, Flor. Tú y yo necesitamos hablar (se levanta de la silla y toma del brazo a Flor)

Flor: Está bien, ¿pero crees que voy a tener miedo?

Luciano: Señorita, voy a ir a hablar con Flor. Vamos, Flor.

Flor: Bien, pero no pienses que tendré miedo (sale con Luciano del restaurante)

Isabela: ¿Por qué está así ? Tan raro...

Gonzalo (celoso) ¿Quién sabe?

En la salida del restaurante...



Luciano: Flor, ¿por qué estás así? ¿Pasa algo?

Flor: ¿Qué vas a hacer si algo está mal? ¡Flor! Luciano, déjame preguntarte sólo una cosa... ¿Hay algo que quieras decirme?

Luciano: Flor, de verdad, ¿por qué estás así? Ésta es la primera vez que te he visto así.

Flor: Supongo que eso significa que no tienes nada que decir. Yo... de verdad siento lástima por ti. Realmente siento lástima por ti.

Luciano: Flor...

NOCHE
RESTAURANTE DE COMIDAS RÁPIDAS
DENTRO



Gonzalo: Isabela, ésta es la primera vez que vienes a un lugar como éste, ¿no?

Isabela: Bueno, no lo llamaría mi primera vez, pero...

Gonzalo: Es difícil ser mi novia, ¿verdad?

Isabela: No es difícil en sí... sino más bien... peculiar (ambos ríen) Pero, ¿por qué esos dos no regresan? ¿Se están peleando?

Gonzalo: De ninguna manera. ¿Vamos a afuera?



Flor jalaba la corbata de Luciano intentando arreglarla.

Luciano: ¡Basta! Yo puedo arreglarme mi corbata solo. ¿Por qué la estás jalando? ¡Basta!

Isabela y Gonzalo llegan, ambos se acercan...

Isabela: Está totalmente fuera de control, fuera de control. ¿Es siempre tan grosera cuando bebe?

Luciano: Todo el mundo es igual cuando beben. ¿No se pone igual usted, señorita?

Isabela (avergonzada): ¿Qué?

Flor empieza a decir cosas sin sentido por su estado ebrio.

Flor: Un abogado (señala a Gonzalo) Y una princesa (señala a Isabela). El abogado es un magnate de 2ª generación pero no tiene dinero. Princesa... ¿Cuánto cuesta ese vestido? Es caro, ¿no? (empieza a jalarlo) ¡Por supuesto! Por lo menos es bonito

Isabela: Voy dejar esta absurda pregunta pasar por que estas borracha.

Flor (molesta): ¿Qué vas a hacer si no lo dejas pasar? Hablando francamente, tu y yo somos de la misma edad.

Flor: Si pero tenemos diferencias, es que tú eres rica, y yo no tengo dinero. Tú tienes un mayordomo. Yo... nunca había oído hablar de tal cosa. Luciano, soy tan lamentable.

Isabela: ¡Flor Smith! ¿De qué me tomas?

Flor: Lo siento, por favor, olvidemos esto (Gonzalo ríe)

Luciano: Flor, no tenemos otra opción, vámonos a casa, ¿sí? Señorita, llevaré a casa a Flor.

Gonzalo: Y yo llevaré a casa a Isabela.

Isabela: (a Luciano) ¡Date prisa y llévala!

Luciano: Flor, vamos a casa. No esperaré más. ¡Vamos ya!

Flor sin otra opción, se apoya de Luciano y ambos se dirigen al auto de éste último.

Isabela: Mmmm, ¿le pasa algo?

Gonzalo: Isabela... por favor espera un momento.

Gonzalo se va corriendo hacia Luciano. Flor ya estaba en el auto y Luciano ya iba a entrar, sin embargo Gonzalo logra alanzarlo.

Gonzalo: ¡Mayordomo Castaño! (Luciano se detiene)

Luciano: ¿No se han ido?

Gonzalo: Aún no. Verás... Flor me dijo que no te dijera... Pero creo que debes saber.

Luciano (extrañado): ¿Qué?

Gonzalo: Me pregunto si Flor sacó un préstamo privado.

Luciano: ¿Préstamo privado?

MINUTOS MÁS TARDE



Luciano conducía en medio de la carretera recordando lo que Gonzalo le había dicho...



"Gonzalo: De repente vino a mi preguntando acerca de préstamos privados. Y después ella me pidió un préstamo de 100 millones. Estaba preocupado."

Luciano deja de recordar y mira a Flor muy serio...

POR OTRO LADO...



Isabela y Gonzalo caminaban por la acera despacio...

Isabela: Esa Flor, creo que está borracha a causa del Mayordomo Castaño.

Gonzalo (desconcertado): ¿Qué quieres decir?

Isabela: A esa chica... le gusta el Mayordomo Castaño.

Gonzalo: ¿No dijiste que eran novios?

Isabela: Eso pensé al principio, pero no. Cuando pienso en ello, es realmente triste.

Gonzalo: ¿Al Mayordomo Castaño le gusta alguien?

Isabela: Quién sabe, no creo que le guste nadie. Él está conmigo todo el día, y nunca ha recibido una llamada de una mujer.

Gonzalo: Es extraño. Pero el Mayordomo Castaño... es genial.

Isabela (riendo): ¿Genial? ¿Qué diablos? Aunque es un buen tipo. Sin embargo es tan amable que me preocupa qué tipo de chica va a conocer. Él tiene que encontrar una buena chica.

Gonzalo: ¿El mayordomo Castaño es tan bueno?

Isabela: Un poco. ¿No te das cuenta? Él ha estado conmigo todo este tiempo.

ENTRADA CASA DE FLOR



Luciano y Flor están sentados en unas escalas cerca de la entrada de la casa de Flor y su madre.

Luciano: ¿Estás bien? ¿Necesitas más agua?

Flor: No estoy bien. Ya estoy sobria.

Luciano: Flor, ¿quieres decir algo?

Flor: No, me duele la cabeza. Quiero ir a dormir.

Luciano: Entonces me voy ya. Mañana hablamos. Adiós.

Luciano se levanta de las escalas y cuando se iba a ir, Flor lo toma de la mano...



Flor: Luciano, ¿por qué vives así? Lo sé todo. Que entraste a esa casa para seducir a Isabela San Miguel. Que tiene una deuda de 100 millones. Me enteré de todo.

Luciano (muy sorprendio): ¿Desde cuándo lo sabes?

Flor: Fui a verme con los usureros hoy.

Luciano (sorprendido): Flor, ¿estás loca? ¿¡Cómo puedes ser tan descuidada de reunirte con ellos!?

Flor: ¿Es ese el verdadero problema ahora? Luciano, ¿por qué regresaste a esa casa? ¿Para seducir a Isabela San Miguel?

Luciano: No, nada de eso.

Flor: ¿Entonces qué? Entonces, ¿cuál es la razón por la que volviste a esa casa? (segundos despuév) ¿Es... por que te gusta? ¿Volviste por que te gusta Isabela San Miguel?

Luciano mira fijamente a Flor, no tiene nada que decir, sin embargo varios segundos después...

Luciano: Yo sólo... quería estar con ella cuando estaba sufriendo. Eso es todo.

Flor: Entonces, ¿qué vas a hacer acerca del dinero? ¡Es para mañana! En realidad no es el momento de estar preocupado por ella.

Luciano: ¡Si el dinero fuera lo que me preocupara, entonces no hubiera regresado!

Flor: ¿Qué? ¿Estás loco? ¿Qué vas a hacer?

Luciano: Flor...

Flor: ¿Preocupado? Bien entonces, me preocupé por nada. Si mueres o vives, no me importará. Así que haz lo que quieras.

Flor se va y entra a su casa muy triste y a la carrera. Allí, sulta varias lágrimas pero las limpia rápidamente. Luciano baja las escaleras, se sube en su auto y se va.

(Termina la canción)



Más tarde, él llega a la mansión San Miguel. Luego de dejar su auto en un buen sitio, entra a la mansión y mientras ello, recuerda algunas palabras de Flor.

"Flor: ¿Cuál es la razón por la que regresaste a esa casa? ¿Por que te gusta? ¿por qué vives así?"

Luciano deja de recordar y cuando pasa por el estudio, Isabela le habla desde allí ya que ya había llegado.



Isabela: ¿Llegó sana y salva Flor Smith?

Luciano: (se acuerca y la ignora) ¿Qué hace?

Isabela: Trabajando. Tengo por lo menos que fingir estar trabajando duro por el bien de mi abuelo (le toma una foto a Luciano y ríe)

Luciano: ¿Trabajando?

Luciano mira el escritorio con varios documentos y lapiceros, así logra a ver una hoja en donde estaban sus gustos favoritas:

Luciano: (sonriendo) Cosas que le gusta a Isabela San Miguel... Color favorito: morado y rojo. Estación favorita: invierno y hombre favorito: Gonzalo Martínez (Isabela ríe) ¿Le llamas a esto trabajo?

Isabela: Tu dijiste que primero encontrara cosas que me gustaran.

Luciano: Sí, pero... ¿Cómo vas a encontrar algo buscando a este ritmo?

Isabela (feliz): ¡Lo encontré! Pero ahorita, es un secreto. Voy a pensar en ello y arreglarlo, luego te lo presentaré.

Luciano: Me dirás antes que el presidente Humberto regrese, ¿verdad?

Isabela: Por supuesto. Dijiste que estarías aquí hasta que regresara el abuelo, ¿no?

Luciano (extrañado): ¿Por qué lo preguntas?

Isabela: Bueno... ¿Qué vas a hacer después? ¿Trabajar en la florería? (seria)

Luciano: ¿Quién sabe? Es posible, o podría irme antes.

Isabela: ¿Qué estás diciendo? ¿Qué vas a renunciar antes de que el abuelo regrese?

Luciano: Nunca se sabe lo que va a suceder. Si por casualidad me pasara algo y me tendría que ir...

Isabela: ¿Cómo qué? ¿Pasa algo?

Luciano: No, sólo estoy diciendo.

Isabela: Mira, te lo advierto ahora. Si renuncias sin mi permiso esta vez, se te será difícil vivir tu vida. Creo que debería ir ya a dormir (se levanta del asiento pero se detiene)

Luciano: Buenas noches.

Isabela: Por cierto... ¿Te lo he dicho? Hablando honestamente, estoy feliz de que hayas regresado.

Isabela: (sonríe) Buenas noches.



La señorita sale del estudio mientras que Luciano está extrañado pero a la vez sonriendo un poco.

AL DÍA SIGUIENTE
EMPRESA SAN MIGUEL
CUARTO CINEMATOGRÁFICO



Luciano está adelante de una pantalla cinematográfica en donde hay unas expocisiones, allí también está Isabela quien se acerca a la pantalla y empieza a presentar las exposiciones.

Isabela: Lo más importante es el punto de comercialización. Yo, Isabela San Miguel. Sí, puedo ser una mocosa y un poco terca, pero... soy el rostro de una “Fashionista” y una imagen segura. Creo que para una empresa, tiene significante valor promocional. Es por ello que el concepto de este centro comercial es "Mantenerse al día con Isabela San Miguel". Todo el mundo entiende, ¿verdad?

La pantalla se apaga y las luces se encienden. Luciano aplaude feliz por la buena presentación de Isabela, teniendo claro como hacerlo cuando lleguen los empresarios.

Luciano: ¡Muy bien, señorita! ¡Fue genial! Le irá bien si hace lo mismo en la sala de reuniones.

Isabela (satisfecha) ¿En serio? ¿Estuvo bien?

Luciano: (sonriendo) Sí.

Luciano se levanta del asiento y va hacia Isabela:

Luciano: Pero si tuviera que darle consejos... Tiene demasiada tensión en los hombros. Relájese (le baja los hombros) Mantenga sus manos con naturaleza, a su lado (le baja las manos) Y el mentón, hacia abajo (baja el mentón o barbilla) Y... Señorita... ¿sabe que siempre mira a la izquierda? Cuando esté hablando con alguien... mire a la persona y hable (volvea la cara de Isabela) Haga contacto visual. Y, por último... ¡sonría! Usted es la más bonita cuando sonríe.

Isabela sonríe.

(Termina la canción)

OFICINA DE GONZALO



Gonzalo está sentado en una silla de su oficina adelante de un computador. Algo serio, extrañado y recordando las palabras de Isabela en la noche anterior.



"Isabela: Aunque es un buen tipo. Sin embargo es tan amable que me preocupa qué tipo de chica va a conocer. Él tiene que encontrar una buena chica."

Gonzalo deja de recordar y suspira con ciertas sospechas entre la amistad de Isabela y Luciano.



Ernesto: ¡Hey! Se va a partir el piso. ¿Por qué suspiras?

Gonzalo: Ernesto, ¿soy una persona poco generosa?

Ernesto: ¿No lo sabías? Una vez que tienes algo en contra de alguien, no lo dejas ir. Cuando comemos ramen y pido más, te enojas. Y, aunque tu familia es rica, nunca contribuyes con un sólo centavo. Eso es poco generoso, ¿verdad?

Gonzalo: Ni siquiera debería haber sacado el tema... (sigue pensando)

EMPRESA SAN MIGUEL
SALA DE ENTRADA



Isabela y Luciano caminan por la sala de la entrada princial de la Empresa San Miguel en donde hay escaleras eléctricas.

Luciano: Ah, por cierto, señorita, tengo una reunión... ¿Está bien si salgo por un minuto?

Isabela: ¿Una reunión? ¿Qué tipo de reunión?

Luciano: Se suponía que me encontraría con unos amigos.

Isabela: Muy bien. Pero tienes que regresar antes de la reunión que tengo yo también, ¿de acuerdo?

Luciano: Entiendo.

Isabela: ¡Ay! ¿Dejé los papeles en el cuarto?

Luciano: ¿Papeles? Iré por ellos, así que por favor espere aquí (se va a la oficina de Isabela corriendo)

Isabela: Haber... Dijo que relajara los hombros, meta el mentón... las manos de manera natural, mientras sonría. Nada que no pueda hacer.

Isabela mira adelante y ve a los prestamistas de Luciano. Ella los mira muy extrañada y curiosa.

Prestamista 2: Deberíamos reunirnos con él en la iglesia, ¿por qué vinimos hasta aquí?

Prestamista 1: Ya no puedo confiar nada de lo que Luciano Castaño dice.

Prestamista 3: ¿Y si trata de huir de nuevo? Además, entonces, ¿qué vas a hacer si Luciano no tiene el dinero?

Prestamista 2: ¡Idiota! ¿Por qué lo preguntas?

Prestamista 1: Va a ir al cielo, donde está el Señor.

Isabela: ¡Ustedes! Allí...

Prestamista 1: (sin ver a Isabela) ¿Qué de..? (ven a Isabela muy sorprendidos y asustados) Hermanos, oremos. Es tiempo de orar. Señorita, por favor ore con nosotros. Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, por que nos diste este día nuestro pan de cada día...

Isabela: (les interrumpe) Gracias. Son amigos de Luciano Castaño, ¿verdad?

Los prestamistas están muy asustados y sin nada que poder decir. Cerca de allí, Flor subía una escalera eléctrica hablando por su celular con su gerente de trabajo.



Flor: Sí, Gerente, ya casi llego, sí... Lo siento, sí. Ya voy, ya voy (cuelga) ¡En serio! ¿Por qué bebí? Mi estómago me está matando (mira abajo y ve a Isabela con los prestamistas, Flor se sorprende) ¡Oh! ¿Qué h...? ¿Qué hago? ¿Qué está pasando? ¡¿Qué hago?!

Flor va corriendo de allí, encontrándose por suerte a Luciano.



Luciano: ¿Flor?

Flor: Luciano, ¡gran problema! Allá abajo... ¡Delincuentes!

Luciano (extrañado): ¿Qué?

Flor: ¡Tú sabes, Luciano, los tipos que te prestaron el dinero! ¡Están hablando con Isabela San Miguel!



Luciano: ¿Qué di...?

Luciana se va de allí rápidamente dirigiéndose hacia abajo para buscar a Isabela. Baja las escaleras eléctricas no permitiendo que éstas lo lleven abajo. Cuando baja mira a todos sus lados muy preocupado, no viendo a Isabela.



Sin embargo, de repente Isabela va caminando de lejos hacia él muy desafiante, con rabia y decidida. Cuando llega, Luciano sin nada que poder decir...

Luciano: Señorita...

Isabela lo sigue mirando desafiante, directamente y con rabia, hasta que le da una fuerte y sonora bofetada...

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